Muchas compañías se encuentran con el dilema de enviar a un empleado a trabajar al exterior. Esa decisión es un desafío para la organización y también para el ejecutivo, que recibe beneficios, orientación y contención, pero además, la presión constante por hacer que su traslado sea un éxito. La mayor competencia mundial producto de la globalización, el surgimiento de mercados emergentes y el aumento de la movilidad internacional representan algunos de los desafíos que ya desde fines del Siglo XX enfrentan las empresas. En este marco, las políticas corporativas de enviar ejecutivos y profesionales a trabajar al exterior es una tendencia que –aunque con altibajos- evidencia un crecimiento importante desde el año pasado, y a nivel local el Grupo Techint es su mejor representante y ejemplo. De hecho, según encuestas internacionales, el 52% de las empresas aumentarán las asignaciones de corto plazo (un año), mientras que el 57% prevén hacerlo en el largo plazo. Pero esta estrat...
Psicología Organizacional y Recursos Humanos