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Mostrando las entradas de septiembre, 2012

Coaching Organizacional: 6 historias de “seducción” en la empresa

Dale Carnegie escribió hace un siglo Cómo ganar amigos, todo un clásico del networking, del management y de los recursos humanos que sobrevive en nuestros días y que, más por viejo que por diablo, ha sido catalogado como el primer libro de autoayuda, aunque yo lo vea más cercano a un manual de habilidades sociales (inteligencia emocional que llaman ahora) en la empresa y que, como veremos, incluye pinceladas de coaching. Eso sí, su subtítulo, “cómo influir en las personas” y el título de alguno de sus capítulos, “Logre que los demás piensen como usted”, no pretenden ni pueden ocultar sus intenciones de manipulación.  En todo caso, cualquier metodología que pretende el cambio de las personas contiene un inevitable componente manipulador en la medida en que las personas son influenciables e influenciadas. Pero es precisamente el disfraz o la ocultación de esa intención lo que confiere el verdadero caracter manipulador a gran parte de la literatura del marketing, de la venta y de...

El coaching: un camino para facilitar resultados superiores en las personas y organizaciones

La palabra coaching tiene su génesis en el siglo XVI el pueblo húngaro de Kocs se caracterizó por fabricar carruajes muy sofisticados y veloces que brindaban transporte cubriendo una ruta determinada en horarios fijos. De Kocs (Kocsi szekér) kutsche – cocchio, deriva etimológicamente la palabra coach, la que pasó a identificar tanto un tipo de carruaje cuanto la actividad de trasladar de un lugar a otro con rapidez y eficacia. Con el tiempo los anglosajones se apoderan del término que al incorporar el sufijo “ing”, considerándolo como una actividad de “entrenamiento” que cobra fuerza en la década de los 70’ en el ámbito deportivo especialmente en EEUU. El coaching empieza a ganar terreno de la mano de Timothy Gallwey, quien postulaba que el principal enemigo de los deportistas era su propia mente: “El oponente que habita en la cabeza del propio jugador es más formidable que el que está al otro lado de la red”. Michel Jordan decía: “No me voy de los Chicago Bulls porque Phil Jackson (co...