Por: Alejandro Ledesma Solórzano
Se dice que en esta vida hay “altas y bajas”; quizá en alguna
ocasión habrás llegado a la cima del éxito pero posiblemente también
habrás caído. Ejemplo de ello es el aterrante despido laboral,
situación que a muchos deprime y hunde más, ya que ignoran la siguiente
etapa: levantarse nuevamente, aprender de los errores y crecer
constantemente. ¿Cómo afrontarlo?
Especialistas en psicología consideran al
despido laboral como una de las situaciones más tristes y estresantes de
la vida de una persona, lo cual puede provocar angustia, depresión y
deterioro de la autoestima.
Sin duda el ser despedido suele traer
consigo una serie de emociones negativas, especialmente cuando es
inesperado ya que tener un empleo representa: asegurar la satisfacción
de las necesidades básicas, es una fuente de reconocimiento y estatus
social y reforzar la expectativa de valerse por uno mismo.
Sin embargo, depende de uno mismo salir del
hoyo. El psicólogo Oscar Solorio Rincón, de Psicología Para Todos,
recomendienda tener una actitud abierta y positiva. “Lo peor que
podemos hacer es cerrarnos las puertas y sentirnos inútiles, sea cual
sea la causa del despido no debemos decepcionarnos de nosotros mismos,
al contrario, debemos fortalecer nuestras debilidades y prepararnos a
lo que venga”.
El especialista precisa que debemos
comprender que este proceso de pérdida implica cierto dolor. “Un despido
laboral puede causar un trauma, el cual impedirá conseguir otro
empleo; además de dañar el estado emocional, la carga negativa también
afecta la salud física; para que no ocurra ello debemos cambiar
nuestra actitud y mentalidad de manera abierta y positiva”.
Solorio Rincón asegura que la ayuda
profesional es la mejor alternativa. “Es una noticia demasiado fuerte.
Si a ella juntamos otros problemas como los familiares, económicos y de
más caeremos en una fuerte depresión que muy probablemente nos orille a
las drogas o el alcohol. Existe la psicología laboral, la cual ayuda a
potenciar el desarrollo personal y la calidad de vida. Recuerda que
siempre hay una solución y tenerla está en tus manos”.
Por otra parte, el diario CNN citó la voz de
los especialistas quienes recomiendan cuatro puntos importantes para
salir de ese duelo y comenzar una vez más:
Acepta tus emociones
El psicólogo y colaborador de Bumeran.com,
Pablo Nachtigall recomienda que lo primero que debes hacer es acepta el
dolor, la rabia o tristeza que puedas llegar a sentir; no hay nada peor
que intentar tapar esos sentimientos y comenzar a juzgarte.
No es una descalificación hacia ti.
Generalmente este hecho se asocia con la
manifestación de que no eres suficientemente bueno o capaz de conservar
un trabajo, en lugar de tomarlo como una oportunidad para obtener un
empleo mejor.
El psicólogo organizacional Víctor Muriedas
recomienda pasar lo que aprendiste en tu ex trabajo y ver cuáles de esas
fortalezas o habilidades te servirán para tu próxima tarea.
Expresa tus sentimientos y compártelos.
Cuando hayas identificado el sentimiento que
te genera el despido: rabia, enojo, frustración, etcétera, intenta
compartirlo con gente cercana a ti.
Obtener retroalimentación, consejos, apoyo o
sólo que te escuche tu familia, un amigo o algún profesional puede
ofrecer valiosas oportunidades de crecimiento y ayudarte a conseguir un
nuevo empleo en el que tendrás mayor conciencia de tus habilidades.
Pon manos a la obra.
No eches los consejos en saco roto. Una vez
que hayas obtenido las sugerencias, concéntrate en buscar un empleo que
no sólo te pague la renta, sino en aquél que te permita desarrollar tu
creatividad y todo tu potencial. Acto seguido desarrolla un plan con
metas especificas para tu búsqueda de trabajo ¡manos a la obras!
Ya escuchaste a los especialistas, primero
acepta tu dolor, no te hundas más, expresa lo que sientes y comienza de
nuevo. Recuerda que de los males se saca un gran beneficio, dale la
vuelta a la frustración y aprende de lo ocurrido.
