Ir al contenido principal

Trabajar menos, rendir más


Sueñas con acortar tus jornadas laborales? Los expertos dicen que trabajar mejor no tiene porque significar dedicar más esfuerzo o tiempo. Es más: estar más con la familia y los amigos o con un buen libro puede ser muy productivo, porque recarga energías, alimenta el conocimiento, el relax y la inspiración y después se pueden tener más iniciativas o implicación. “Los empresarios valoran los resultados y no las horas en la oficina”, dice Kepa Zubieta, director de Formación y Desarrollo de Recursos Humanos del Grupo Iberdrola, que nos da pistas para ser más productivas.


Aprende a manejar el tiempo. La eficiencia no es solo lograr un efecto determinado, requiere que sea en un tiempo oportuno y prudente. Para conseguirlo hay que “querer ser más eficiente”. Y se puede aprender. “Sería extraño que, si a alguien se le demuestra que de cierta forma se pueden hacer más cosas y de mayor calidad con los mismos costes y flexibilidad horaria, no quiera implantar esa forma de trabajar”, explica Zubieta.

Céntrate en esfuerzos positivos. No da lo mismo la forma en que realizamos el trabajo. Concéntrate en discernir lo que es productivo, y debe ser hecho, de lo que no lo es. Reflexiona y analiza cómo realizas tu labor. Cuánto tardas, por qué haces una cosa antes que otra, qué pasa si evitas un paso… y, por último, pon en marcha y realiza las actuaciones que pueden mejorar los resultados del trabajo y la forma de llevarlo a cabo.

Mide la gestión adecuada. Se realista a la hora de calcular la duración de las tareas. “Podemos aplicar una regla: medir la calidad, la cantidad, el coste y el tiempo de antes y ahora. Controlar estas variables –dice el experto– ayuda a clarificar si hemos mejorado en eficiencia”.

Ten los objetivos claros. Lo primero es la meta. “Luego, hay que conocer los medios de que dispones y hasta dónde se puede llegar con ellos. Por último, establece un proceso en el que el engranaje de tareas te permita hacer más cosas, a costes adecuados, con calidad y más tiempo libre”, explica.

Prioriza las tareas. Solo es posible si tienes claro qué y cómo hacerlo, y te centras en lo fundamental. No dediques tiempo y esfuerzo a tareas o actividades no relevantes. Separa lo urgente de lo importante.

No a los malos hábitos. Comienza por lo difícil. La satisfacción te impulsará a continuar. “Cuidado –advierte Zubieta– con tener demasiados frentes abiertos. También hay que evitar decir que sí a demasiadas cosas o dedicar excesivo tiempo y esfuerzo a lo no relevante”.

Trabaja en equipo. Confía en tus habilidades, pero delega si puedes. ¿Y si los demás no quieren trabajar mejor? “Deja constancia de ello, nos merecemos quejarnos”, dice el experto.

Lucha por el reconocimiento. Ponte en primera línea para optar a las ventajas de trabajar bien: flexibilidad horaria, promoción, reconocimientos, nuevos proyectos...

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La influencia de las redes sociales en las organizaciones

Sin duda nadie imagino la gran influencia que originaria la creación de las famosas redes sociales: blogs personales, Twitter, Instagram, Facebook ya que muchos empresarios reclutan a sus trabajadores a través de este tipo de sitios virtuales, donde se intercambian a menudo intereses, información sobre proyectos, creación de subgrupos además es preciso mencionar que estas tecnologías están generalmente ligadas a la población joven, ya que las personas de más edad no muestran interés en relacionarse con este tipo de redes ni aprender sobre navegación y búsqueda de información en internet. Muchos estudios se realizan en base a  los datos obtenidos en redes sociales entre los principales tenemos estudios de mercado, donde encontrar un mejor lugar para encontrar mucha gente que en una red social por si fuera poco no hay necesidad de segmentarlos porque la mayoría ya contiene información como edad, sexo, intereses y demás. Sin duda habrá cierta polémica al fin que se le de a este...

Responsables de encajar todas las piezas de la empresa

Velar por los derechos de los trabajadores y por el cumplimiento de sus obligaciones, saber escuchar, tener empatía con los empleados más allá de su condición de trabajadores o comprender el impacto de su conducta sobre los demás, son algunas de las habilidades que debe tener un profesional de las Relaciones Laborales.  Porque todas estas cualidades pueden marcar la diferencia en la forma en que transcurre el día a día de una empresa y en el modo en que ésta crece y evoluciona. La función que desarrolla este colectivo profesional es importante hasta este nivel porque sobre él recae la responsabilidad de hacer encajar todas las piezas que componen una compañía, conjugando los intereses y necesidades de la dirección y de los empleados. Así, el personal encargado de esta tarea tiene el cometido de «gestionar las relaciones laborales de una empresa, colaborar en la implantación de las políticas y planes de empleo y desarrollar los recursos humanos definidos por la dirección», ex...

6 súper técnicas de recursos humanos

Conoce cómo estas empresas lograron ser líderes en el ramo gracias a sus técnicas para reclutar y retener talento. El talento es escaso, sentencia María del Carmen Pereda, consultora empresarial y académica en formación de capital humano. Debido a un sistema educativo deficiente y “siendo realistas”, dice, a la falta de preparación de los reclutadores, hoy en día cada vez resulta más complicado para las Pymes detectar, conquistar y retener a buenos colaboradores. Pero, ¿dónde podría estar el talento? Quizás en alguna de las tres generaciones que hoy convergen en el ambiente laboral y que la experta identifica así: Baby boomers. Son profesionistas dedicados, adictos al trabajo y con resistencia al cambio y al nuevo contexto. Ocupan puestos directivos en las empresas y tienen de 50 y 65 años.  Generación X. Son empleados reflexivos, abiertos a nuevas propuestas y que tienen la capacidad de trabajar tanto con herramientas análogas como digitales. Su edad ...