
Se imagina un trabajo que consista en enseñarle a despedir empleados o a acompañar a un cesante durante sus primeros meses de desocupación.
Aunque le parezca poco común, esa labor se realiza en Chile desde la década de los ‘90s y se llama “Outplacement”.
Consiste en “dar una asesoría a la empresa y a sus colaboradores en el proceso de desvinculación laboral; reduciendo el conflicto emocional que esto produce”, según lo define Price WaterHouse Coopers.
Además, este coaching orienta a las personas sobre cómo aprovechar sus fortalezas y planificar su futura carrera laboral de manera eficiente y exitosa.
Algo similar a esta función encontramos en la película nominada al Oscar y protagonizada por George Clooney, “Up in the air”, donde el protagonista -Ryan Bingham- era contratado por empresas de diferentes ciudades de Estados Unidos para despedir empleados.
La versión nacional de esta labor la cumplen consultores como Víctor Oliva, Director y Psicólogo Organizacional de Ecolíder-Entrepreneur Consultores Asociados, quien entrega algunas de sus claves para realizar un despido sin generar mayor impacto en quien recibe la notificación.
“Es importante que quienes van a entregar la noticia no engendre sentimientos de culpa, porque hay fuerzas organizacionales que son superiores a la capacidad de decisión de una persona. A veces las personas que van a desvincular simplemente tienen que cumplir una orden”.
Por ello, es importante que quien deba despedir a un empleado sepa manejar las emociones generaras durante la notificación.
“La primera respuesta de quien recibe la noticia es de culpa, de rabia o de decepción y tiene que ser manejada. A nadie le gusta que le digan que se acabó su contrato y lamentablemente las personas no saben ver la oportunidad que hay ahí”, cuenta Oliva.
Por ello, existen estas consultoras que acompañan a los gerentes generales, gerentes de recursos humanos o a sus asistentes durante el proceso y también apoyan emocionalmente a quien recibe la noticia.
Pero además, las consultoras les entregan a las empresas varias claves que permite enfrentar mejor esta tarea.
“Por ejemplo, nosotros jamás recomendamos despedir en día viernes porque viene el fin de semana y la gente se molesta mucho. Tampoco en día lunes, porque las personas están emprendiendo el orden de la semana. Lo mejor es que sea un miércoles o jueves, pero tampoco en la última hora de la tarde, sino que mejor a media tarde o llegando en la mañana”, cuenta Oliva.
Cómo se compaña al despedido
Según precisa Pablo Massu, Gerente General de BVM consultores, el coaching que ofrece un Outplacement invita a ver el despido como una oportunidad.
Por ello, se realiza una capacitación a quien está sin trabajo para que conozca sus fortalezas y debilidades laborales.
“Lo que le va a ayudar a la persona para buscar trabajo en una nueva área, una nueva empresa o rubro”, según cuenta Massu.
Además, el Outplacement entrega herramientas para buscar un nuevo empleo de forma eficiente o desarrollar un proyecto personal.
Pablo Massu agrega que este acompañamiento se puede extender durante 4 a 5 sesiones -de 1 a 2 horas- y el tipo de trabajador que principalmente recibe Outplacement son jefes, gerentes y directores de empresas.
Los costos del coaching son pagados por la empresa y la mayoría de las compañías que lo contratan están enfocadas al desarrollo de la Responsabilidad Social Empresarial, según cuenta Massu.
Gisela López Alfaro
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