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El trabajo de buscar trabajo

En un contexto de crisis algunos se quedan sin empleo y tienen que salir a buscar otro. ¿Qué debe tener un currículum?, ¿cómo prepararse para la entrevista? Psicólogos laborales ofrecen algunas claves.


En países subdesarrollados donde hay cierre de locales comerciales e industrias, la crisis se ha hecho más palpable en los últimos años.  Esto nos da un pantallazo del desempleo en las ciudades. Jóvenes y no tanto, hombres y mujeres, profesionales, estudiantes, graduados recientes y personas que sólo cuentan con su título de bachiller persiguen una misma necesidad: conseguir un trabajo.


Más oferta y menos demanda

En épocas de crisis, el mercado laboral se contrae y, en simultáneo, aumentan los postulantes. Así lo confirman las  consultoras de RRHH. “Se ha potenciado muchísimo la postulación, tanto para búsquedas específicas como la presentación espontánea de currículums. Hace un tiempo, buscábamos un vendedor de servicios, pero no conseguíamos ese perfil. Cuando hay crisis, aparecieron esas personas que estábamos buscando y estaban desocupadas. No sé cómo se habrán reubicado, pero a partir de ese momento se notó muchísimo”, relató Ana, psicóloga de Persona.


Tomarlo como un trabajo
Pero no todo es color negro. Si bien en menor medida que en otros momentos, hay oportunidades laborales. Lo importante es tomar la búsqueda como un trabajo en sí mismo.

En este punto coincide Joaquín Páez Allende, también psicólogo de la Consultora Persona, quien recomienda: “Es muy importante la implicancia de gestión activa: trabajar para encontrar trabajo. La persona que está sin trabajo tiende a la frustración, que genera parálisis. Hay que movilizarse e imponerse una actitud que promueva hacia la acción: la persona tiene que salir a buscar trabajo. Si lo hace de manera sistemática, tiene muchas más posibilidades que si lo hace cuando tiene ganas”.


Desde Human Touch aseguran que a la hora de pensar en generar un ingreso, no hay que limitarse a buscar un empleo en relación de dependencia, sino que también se puede encarar un emprendimiento propio. “Siguiendo la corriente de los emprendedores, uno puede hacer cosas por sí mismo, una actividad independiente. En la ciudad, todavía hay muchas necesidades sin cubrir, con lo cual es posible encarar un proyecto propio”, invita a pensar el psicólogo Gustavo Giorgi.



Primero, conocerse

El primer consejo que dan los especialistas es analizar el perfil personal y tomarse como un objeto que debe ser colocado en el mercado. “Toda persona tiene un patrimonio conformado por su perfil actitudinal, conocimientos, experiencias, capacitación... todo eso conforma un producto, del cual el que más tiene que estar informado es la propia persona. Esto que yo soy, ¿en qué puede funcionar mejor?”, explica Páez Allende.


Su compañera comparte esta opinión y asegura que “si uno sabe para qué tipo de trabajo sirve, reduce notablemente el índice de fracaso”. Es decir, no se deben enviar currículums porque sí, sino que se deben tener en cuenta los requisitos que el empleador solicita, analizar si uno encaja en ese perfil y recién ahí postularse.


Una vez que uno tiene en claro qué tipo de trabajo puede o quiere hacer, debe realizar un “análisis del mercado laboral”. En esta instancia intervienen los avisos clasificados y las convocatorias de consultoras y a través de Internet.


Entre 25 y 35 años es la edad promedio en que se concentra la mayoría de las búsquedas laborales.



La entrevista

Si el currículum es seleccionado, el siguiente paso es la entrevista. Muchos postulantes viven este momento con mucho nerviosismo, cuando lo que los especialistas recomiendan es justamente lo contrario: estar tranquilos y mostrarse seguros.

En la entrevista se analizan la presencia de la persona, su modo de expresarse, sus modales, si es puntual o no, pero fundamentalmente, sirve para corroborar la información del currículum. “Se piden ejemplos concretos de tareas que haya realizado o que comente algún episodio en particular. En el transcurso de la charla, uno se da cuenta si lo que puso en el CV es cierto o no”, explica Gustavo Giorgi, psicólogo de Human Touch.


Los especialistas coinciden en que lo que se tiene en cuenta es relativo al perfil buscado y a la cultura organizacional de la empresa: en algunos casos se prioriza la presencia -por ejemplo si se trata de una promotora- o la comunicación -si se busca un telemarketer-; en otros, las características psicológicas o intelectuales, la capacidad para fundamentar opiniones o resolver problemas.


Es importante estar preparado para ese momento. Según el psicólogo Páez Allende cuando uno “genera esa oportunidad, tiene que aprovecharla”: “Si no se maneja bien puede que la persona se sobrevenda y genere una imagen de no genuino, o se subcalifique porque no habla o se queda corto en las respuestas”. En este sentido, el psicólogo recomienda consultar bibliografía que aborda este tema, así como también informarse sobre la empresa que realiza la búsqueda.



El currículum


Debe ser sintético y claro. Lo ideal es que no supere las dos carillas. Los datos que no pueden faltar son: datos personales, un teléfono de contacto, la edad, formación y experiencias anteriores con referencias y teléfonos. En algunos casos también se solicita la remuneración pretendida. La foto es optativa.



Los tests

Además de la entrevista, muchas consultoras suelen recurrir a tests que sirven para evaluar características generales y específicas, como las capacidades de trabajar en equipo, de venta, de liderazgo, de trabajar bajo presión, etc. En estos casos no hay respuestas correctas o incorrectas, sino que depende de si la persona reúne las características que solicita el empleador. Así, por ejemplo, uno no puede ser el postulante adecuado para determinada búsqueda -porque no tiene capacidad de liderazgo-, pero sí para otra -en la que se prioriza el trabajo en equipo-.



Consejos


Dar información certera: no inventar experiencia, ni exagerar los datos del CV. Este punto es fundamental: si uno falsea información y es descubierto perderá no sólo esta oportunidad laboral, sino futuras posibilidades.


Ir tranquilo a la entrevista: los nervios nos pueden jugar una mala pasada y hacernos perder una oportunidad. La entrevista es un momento clave. Mostrarse seguro dará una buena impresión. Un buen ejercicio podría ser imaginarse las preguntas que nos realizará el entrevistador para que no nos tomen por sorpresa.


No aparentar algo que uno no es. El entrevistador se puede dar cuenta, pero además no es posible sostener en el tiempo características que no son propias.


Resaltar sus fortalezas: es importante conocerse y saber para qué sirve uno. ¿Qué tipo de trabajo sé o puedo hacer? Es una pregunta que deberíamos hacernos todos antes de postularnos a una búsqueda laboral.


Mostrar interés por el puesto de trabajo: la motivación es uno de los factores clave a la hora de elegir un postulante. Si bien la realidad indica que muchos buscan trabajo por necesidad, más que por vocación o deseo, es importante tener en cuenta que cada uno posee habilidades y competencias que lo acercan a determinados tipos de trabajo. Si uno revela su potencial, podrá orientar la búsqueda hacia los trabajos más afines y disminuir las posibilidades de fracaso.


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