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Acoso moral o ´mobbing´


POR: ROSARIO CARRILLO DÍAZ

Cuántos trabajadores han padecido en alguna ocasión o están padeciendo "acoso laboral" o mobbing en sus puestos de trabajo? La respuesta no sería fiable porque las estadísticas, en esta ocasión, no se ajustarían a la verdadera realidad que se esconde en el mercado de trabajo ante el mobbing, ya que existe un "miedo" evidente a denunciar este tipo de situaciones, en muchas ocasiones por falta de pruebas materiales para defender el caso en los Juzgados de lo Social. Sin embargo, nos extrañaría saber, o quizás no tanto, que son numerosos los trabajadores que acuden cada día con apatía, miedo, estados de ansiedad, cuadros de depresión, mala cara, desgana y que suelen terminar con una baja médica, al saber que cuando llegan a su puesto de trabajo, día tras día, su jefe o alguno de sus compañeros, le están haciendo la vida imposible en el trabajo, y vulnerando sus derechos constitucionales.



Es lamentable y penoso que en los tiempos que corren, en el siglo XXI, estén sucediendo estas situaciones de acoso moral en los trabajos. Nadie puede herir la dignidad de otra persona, ni "jugar" con el trabajo que le da de comer a su casa y mucho menos dañar la salud física y psíquica de una persona. Mi pregunta es la siguiente: ¿Las personas que hacen mobbing a otras, son conscientes, o algunos no lo son, del daño moral y físico que hacen con sus actos contra la integridad de otra persona? Las situaciones de trato hostil pueden ser muy diversas: Atentado contra la reputación o dignidad de la persona (burlas, calumnias, acoso sexual, etc.), contra la posibilidad o necesidad de comunicarse (no dar crédito a sus opiniones, no escucharle... etc.), contra su capacidad profesional, sus cualidades físicas o morales, su estilo de vida privada,... etc.

El mobbing se da sobre una persona concreta y durante un tiempo y frecuencia amplios (al menos una vez a la semana, y durante seis meses como mínimo). Pueden llegar y se llega a generar daños en la salud a partir del progresivo desarrollo de síntomas que tienen en común la presencia de una gran ansiedad.

Lo que se pretende en último término con este hostigamiento, intimidación o perturbación es conllevar el abandono del trabajo por parte de la víctima o víctimas.
Quizás este artículo se convierta más que en una opinión, en un medio para "atacar" esta clase de trato degradante al trabajador que no podemos permitir y que sin lugar a dudas nosotros, los Graduados Sociales, como profesionales de lo laboral y social, debemos de perder el miedo a interponer una demanda, cuando nos encontremos con clientes que vengan a nuestros despachos con casos de mobbing en el trabajo. Sé que quien lo sufre tiene "miedo" a demandar, pero no deben tenerlo y además deben perderlo, no deben presentar su baja voluntaria por no aguantar más la situación., su caso debe llevarlo un profesional para que valore las pruebas documentales, los testigos con los que cuenta, etc, y así poder "ganar" el pleito.

Seguramente, éste no es el tema principal que nos preocupa a todos en la actualidad, estamos ocupando mucho en defender los demandas por despidos improcedentes, por reclamaciones de cantidad, etc, y que no nos falten casos para llevar. Sin embargo, nosotros como profesionales debemos darle la misma importancia, o más, a estos casos que se nos puedan presentar en nuestros despachos para que entre todos podamos defender y conseguir paliar que exista el injusto acoso laboral. Nuestro papel en estos casos no sólo es el de un profesional, sino también debemos actuar como "psicólogos", en la medida en que estos trabajadores van a confiar en nosotros para que su problema laboral se solucione lo antes posible y poner fin a su "pesadilla".

Soy consciente de que antes de embarcarse a llevar un caso de esta índole, tenemos que tener medios de prueba contundentes y demostrables, así como testigos que pudieran intervenir a favor del demandante, pero también creo en la importancia de defender la verdad del caso, con una buena demanda y pruebas materiales, quizás fallen los testigos, pero con la información que te aporta el trabajador acosado, hechos puntuales, salidas de tonos, la periodicidad de su acoso laboral en el tiempo, interrogatorio de partes, informes médicos que afirmen el estado actual de salud y las causas que han derivado dicha enfermedad laboral, con todo esto estoy segura de que se pueden defender perfectamente este tipo de casos. Todos debemos de perder el miedo a llevar estos casos a los Juzgados, seguramente son más costosos para nosotros, los Graduados Sociales, en lo laborioso que puede llegar a ser la demanda. Sin embargo, si es por una causa justa o por la Justicia Social, debemos de hacerlo con los "ojos cerrados".

Con este artículo, tan sólo quiero que reflexionemos un poco sobre los servicios profesionales que prestamos y que no sólo deben de estar a la orden de los frecuentes despidos que llevamos a los Juzgados u otros casos comunes, también el "acoso laboral o mobbing" nos concierne a todos para con el poder defender un buen caso y poder llevar a cabo nuestros servicios para así paliar este tipo de situaciones que son tan frecuentes en el mundo laboral, porque creo que entre todos podemos construir un mercado laboral más sano y limpio ante esta mediocridad de personas -jefes y compañeros- que acosan a los trabajadores por el mero hecho de conseguir cansarlos para que presenten su baja voluntaria.

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