El dinero siempre ha sido un buen motivador en el ambiente de trabajo. Pero como dueño de un pequeño negocio, usted no puede colmar a su personal de efectivo y bonos, porque no lo puede costear. No se preocupe. Hay muchas maneras de bajo costo para motivar a su personal, dicen los expertos. Las pequeñas empresas rara vez podrán ofrecer los beneficios y compensaciones que brindan las grandes empresas. Sin embargo, pueden distinguirse al brindar trabajo significante y con desafíos.
Los empleados son más productivos cuando están felices en sus trabajos y sienten que están marcando la diferencia. Los empleadores no se molestan lo suficiente como para preguntarle a sus empleados qué esperan de sus trabajos, y se sorprenden cuando los empleados se van o pierden la motivación.
Por lo menos existen estas dos preguntas claves que podría hacerle a sus empleados, “¿Cómo estas?” y “¿Cómo vamos como empresa?” Estas preguntas deben hacerse a los nuevos empleados a los 14 días de haber ingresado, también a los 90 días, cada 6 meses y anualmente; todas conexiones críticas en la relación empleado-empresa. Además, pregunte si los empleados necesitan algo que los ayude a mejorar su desempeño, y si existe algún obstáculo que les dificulte la realización de su labor.
Todas éstas son preguntas simples – pero algunos gerentes generalmente no piensan en preguntar. Están tan ocupados con las operaciones cotidianas que es fácil olvidarse de mantener el contacto activo con las personas que los rodean – y la retención de empleados puede tener un enorme impacto sobre lo esencial.
Por Daniela de León, directora de la consultora en liderazgo y oratoria Dale Carnegie
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