Frase de la Semana

El éxito es el premio del esfuerzo personal; sigue siempre adelante te espera un mejor futuro. El éxito es el fruto del trabajo y la grandeza personal para poder llegar a obtenerlo. El éxito se obtiene solo con pensamiento firme y seguro de saber lo que se quiere llegar a ser.
Mostrando entradas con la etiqueta gestion por competencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gestion por competencias. Mostrar todas las entradas

La importancia de la gestión del desempeño

La gestión del desempeño es una de las grandes preocupaciones que ocupa a los responsables de gerenciar el talento humano en las organizaciones, su inquietud por conocer los avances y contribuciones de cada uno de los funcionarios y la urgencia de intervenir en los procesos de mejoramiento continúo hace necesario comprender el impacto de implementar y desarrollar un adecuada Gestión del Desempeño.

Este tema no hace referencia únicamente a la evaluación de los desempeños obtenidos por el personal, involucra necesariamente una mirada a todas las acciones que realiza la organización para favorecer el cumplimiento de los resultados esperados. En este sentido es preciso tener en cuenta que la gestión del desempeño comienza con el mismo proceso de selección, la identificación de los perfiles de las personas requeridas para los cargos, las acciones de formación y entrenamiento que se desarrollan, los factores motivacionales de cada una de las personas e incluso los elementos propios de la cultura empresarial que conllevan al compromiso y la motivación de las personas.

La gestión del desempeño abarca, entonces, un sinnúmero de elementos que permiten valorar la contribución de los funcionarios y verificar su impacto en los resultados corporativos esperados, igualmente es una herramienta que fortalece la necesidad de conocer los elementos que favorecen o dificultan la tarea que diariamente se desarrolla con los clientes.

Algunos elementos importantes que deben tenerse en cuenta al gerenciar un proceso de gestión del desempeño son:

a. Supuestos de las evaluaciones del desempeño. Es importante tener en cuenta el impacto que causa un proceso como estos en quienes se ven sometidos a entrevistas, cuestionarios y retroalimentación de su desempeño, las intenciones y el alcance con las cuales se programan y desarrollan los procesos de evaluación del desempeño no siempre coinciden con la interpretación que de ella se hacen. Estos supuestos deben ser aclarados y tener claridad de los propósitos e intervenciones que surgirán a partir de este proceso con el fin de evitar malos entendidos que lleven a crear resistencias innecesarias al momento de realizar las evaluaciones.

b. Características de las evaluaciones del desempeño. La historia ha mostrado que no todos los procesos de evaluación tienen las mismas características y los modelos que se utilizan varían y van desde los formatos pre diseñados hasta las hojas en blanco donde cada uno de los evaluados interpreta los nuevos desafíos que debe afrontar para incrementar de modo significativo su desempeño. Es preciso encontrar entonces un modelo propio para la empresa que conserve los factores de calidad, confidencialidad y veracidad, de tal manera que se aborden aspectos que puedan ser intervenidos por la administración y que se conserven niveles de objetividad que permitan dar un alcance superior a la mera opinión.

c. Resultados finales esperados a partir de la GESTIÓN DEL DESEMPEÑO La gerencia tendrá en sus manos, si el modelo utilizado es el adecuado a la realidad de la empresa, una herramienta cuyos resultados no son el final del proceso sino el inicio de un plan de intervención tanto hacia la organización como hacia los equipos de trabajo y las personas, de esta manera se podrán ajustar los comportamientos y desempeños esperados por la organización con los evidenciados en cada uno de los participantes en el proceso de evaluación.

d. Seguimiento a las actividades y coaching. La gestión del desempeño tiene entonces un alcance superior a la mera evaluación por cuanto implica la estructuración de un programa de actividades que deben ser monitoreadas y acompañadas no solamente desde el gestión humana sino también desde cada una de las gerencias, donde se logre establecer un programa de coach con los participantes, de tal manera que la evaluación apunte al mejoramiento de los desempeños no solamente de las personas y los equipos sino que impacte necesariamente en el logro de los objetivos corporativos.

e. Evaluación del proceso de GESTIÓN DEL DESEMPEÑO. La gestión del desempeño se convierte entonces en un proceso que debe ser revisado periódicamente para reconocer los aspectos susceptibles de mejoramiento e identificar si quienes participan en él necesitan algún tipo de capacitación que les permita integrar todos los elementos requeridos, desde la planeación de la evaluación, la realización de la misma y por supuesto el diseño e implementación de las acciones de mejoramiento.

Por último, es importante reconocer que la gestión del desempeño, favorece la productividad dentro de la organización, es una manera de contribuir al éxito del negocio y al logro de los propósitos definidos por la organización.

Los ejecutivos inseguros eligen trabajadores poco competentes


Los ejecutivos que tienen que justificar su poder o su posición privilegiada tienen a rodearse de colaboradores y trabajadores poco competentes y con una sociabilidad muy baja, según un estudio de la Universidad de Granda. Según sus autores, esta pauta de comportamiento puede deberse a un intento por evitar que sus subordinados les quiten el puesto. En el estudio participaron 73 voluntarios que demostraron que no todo el mundo que ostenta un poder es capaz de usarlo correctamente debido a la inseguridad o al miedo. Por Raúl Morales.

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Granada ha puesto de manifiesto que las personas que consideran que no merecen el puesto de trabajo que desempeñan tienden a rodearse con empleados poco competentes, quizá para justificar su posición privilegiada. Este interesante trabajo ha sido realizado por Rosa Rodríguez Bailón y Miguel Moya Morales, ambos profesores del Departamento de Psicología Social y Metodologías de las Ciencias del Comportamiento de dicha Universidad. Asimismo han sido ayudados por Vincent Yzerbyt, de la Universidad de Lovaina, en Bélgica. Según un informa un comunicado difundido por la Universidad, la principal conclusión del estudio es que las personas cualificadas prefieren trabajar con gente competente y sociable en trabajos que implican responsabilidad. Sin embargo, aquellas personas que se sienten poco preparadas para llevar a cabo un trabajo específico se rodean de compañeros poco competentes y menos sociables. Una especulación de por qué ocurre esta tendencia puede ser que buscar trabajadores que hacen mal su labor es una manera de prevenir futura competencia de subordinados que, en un momento dado, pueden desear ocupar el puesto de su superior. Otra explicación, igual de lógica que la anterior, es que, al elegir a este tipo de trabajadores, el jefe estaría justificando su posición, su autoridad y su responsabilidad.

Poder
Uno de los puntos de partida del estudio es la definición de “poder”. Para sus autores, el poder se define como la influencia que una persona ejerce sobre otras personas y sobre ella misma. La gente que ostenta poder no siempre sabe utilizarlo correctamente, advierten sus autores. Para llevar a cabo el estudio utilizaron a 73 estudiantes voluntarios de la propia Universidad. La mayor parte de estos voluntarios eran mujeres (85,7%) de edades comprendidas entre los 18 y los 25 años. Los voluntarios involucrados en la investigación tuvieron la oportunidad de ejercer algún tipo de poder. En concreto, se les notificó que serían representantes en una asamblea de estudiantes y que podrían elegir a un asistente que estaría bajo su supervisión directa para ese trabajo. Los estudiantes fueron divididos arbitrariamente. A la mitad de ellos se les dijo que ostentaría un poder legítimo ante la asamblea, mientras que a la otra mitad se les comunicó que no tendrían dicho poder, es decir, serían representantes “ilegítimos”. Todos ellos, sin embargo, podían elegir entre asistentes muy competentes y sociales o bien podían optar por personas con una marcada falta de profesionalidad y sociabilidad. La palabra “ilegítimo” es en este contexto muy importante, ya que en cierta manera es la responsable de que los voluntarios que asumieron este rol sintieran una inseguridad que “contaminó” la manera en que ejercían su poder, no sólo respecto a sus subordinados, sino también, como indica el estudio, respecto a ellos mismos. Sin importar la opción escogida por cada voluntario (jefe legítimo o ilegítimo), los estudiantes distinguían claramente los candidatos que tenían una posición privilegiada.

Menos información
Los jefes ilegítimos tendían a escoger claramente asistentes subordinados poco competentes y poco sociables en una mayor proporción que los legítimos. Además, a la hora de hacer la selección de personal, tendían a pedir más información a aquellos candidatos que, a priori, eran mejores, mientras que se conformaban con la poca información o las explicaciones vagas que recibían por parte de los candidatos menos cualificados o descritos en el estudio como “negativos”. Esta investigación de la Universidad de Granada evidencia que los “jefes ilegítimos” tienen opiniones parecidas sobre las cualidades y aptitudes de sus subordinados. Sus autores consideran que el hecho de trabajar con gente poco competente puede deberse a un intento por prevenir futuras competencias. Este hecho tiene otras implicaciones, según sus autores. Destaca por ejemplo, que los jefes ilegítimos de este experimento tenían una clara tendencia a encasillar a sus asistentes de una misma manera, no sólo en el plano laboral sino también en el personal. Por ello, todos los subordinados de los jefes ilegítimos recibían el mismo tipo de evaluación. Eran medidos por el mismo rasero, sin que los jefes se pararan buscar matices entre ellos. Lo que viene a mostrar la investigación es que las personas que ostentan un poder en una empresa no siempre saben hacer uso de él. El miedo (a perderlo, a ser sustituido, a no merecerlo...) y la inseguridad parecen tener un papel importante en estas pautas de comportamiento. No hay que olvidar, asimismo, que el miedo suele llevar consigo el aislamiento y una socialización un poco más limitada. Estos resultados parecen corroborar las conclusiones a las que han llegado investigaciones previas que ya manifestaban que la gente que tiene esa necesidad imperiosa de justificar su puesto se rodea de gente menos cualificada.

Educar para ser competitivo e incrementar la confianza


Sin educación no hay desarrollo y no es casual que en los países donde se han logrado niveles extraordinarios de crecimiento, la inversión en educación sea la más alta del mundo y son las inversiones que más rápido retorno producen. Antonio Isa Conde

La piedra angular de la estructura del Plan Nacional de Competitividad Sistémica descansa en el desarrollo de los recursos humanos.

Son precisamente los recursos humanos los que constituyen la fuerza que nos permitirá mejorar la eficiencia y la productividad para ponernos en condiciones de competir dentro una economía mundial cada vez más integrada y diestra.

Del desarrollo de conocimientos y la capacidad de los empresarios y trabajadores de aumentar la tasa de acumulación del capital humano, dependerá el éxito de ese proceso.

Eso sólo podrá lograrse reduciendo la brecha de las habilidades a través de una reforma sustancial en el sistema educativo dominicano.

Esta reforma integral del sistema educativo debe ser capaz de mejorar la calidad de los recursos humanos, creando un verdadero sistema nacional de capacitación en condiciones de proveer una mayor cantidad de servicios de calidad y más vinculación entre la universidad y la empresa.

También debe propender a establecer nuevos paradigmas en la gestión educativa, basados en las mejores prácticas internacionales y que respondan a las necesidades del mercado y a la demanda de habilidades.

ADIESTRAMIENTO. Además, deberá fomentar la ejecución de programas de adiestramiento dentro de las empresas, como una forma de posibilitar la actualización continua de los saberes y las destrezas.

Todo eso significa que debemos mejorar sin pérdida de tiempo la educación primaria, especialmente de niños y niñas, no sólo por su alto rendimiento, sino porque está comprobado que la educación temprana es la clave para asegurar el desarrollo intelectual del ser humano en las etapas subsiguientes del crecimiento y evolución de la persona durante el ciclo de vida.

Sin educación no hay desarrollo y no es casual que en los países donde se han logrado niveles extraordinarios de crecimiento, la inversión en educación sea la más alta del mundo y son las inversiones que más rápido retorno producen.

Lo mismo vale también para el sector salud, que es el otro componente fundamental del desarrollo de los recursos humanos.

Si queremos transformar el aparato productivo, mejorar la competitividad y lograr un desarrollo sostenido, debemos empezar dotando a la población de un sistema de educación y de un sistema de salud de calidad.

Sólo de esa manera es posible contar con recursos humanos suficientes y bien dotados desde el punto de vista del derecho a disfrutar de buena salud y de privilegiar los estilos de vida saludables, así como de desplegar las destrezas necesarias para producir bienes y servicios de clase mundial.

UN AXIOMA PRACTICO. Esta visión no se basa en un enfoque altruista o solamente filosófico, sino en la realidad de la experiencia a nivel mundial, lo cual la convierte en un axioma práctico.

Nuestras posibilidades de competir dependerán de la capacidad que tengamos de innovar, de ser ágiles y de entender los procesos que hoy se están verificando a escala planetaria.

El logro de esas destrezas implican un esfuerzo sin límite para desarrollar nuestros recursos humanos y mejorar los niveles de equidad para que todos establezcamos una relación de compromiso con el proceso en todas sus manifestaciones.

En consecuencia, para alcanzar esas metas tenemos que asumir un papel proactivo; y esto va tanto para los trabajadores como para los empresarios y los funcionarios públicos, quienes deberán propiciar el desarrollo de los valores cívicos, la confianza en alcanzar una mayor cooperación de los distintos sectores de la sociedad, y estimular la capacidad emprendedora de los agentes económicos, pero sobre todo la búsqueda de la excelencia capaz de crear una cultura diferente entre los sectores productivos y de desterrar de su léxico la frase "no se puede”.

Hay que reemplazar esa expresión paralizante por otra más dinámica, estimulante y generadora de confianza.

Nosotros podemos.

La mujer enfrenta el desafío de ser eficiente y competitiva


El sexo femenino avanzó en la senda del equilibrio en el mundo del trabajo, pese a que subsisten aún graves desigualdades en su relación con los hombres.

Para muchas personas, uno de los grandes desafíos en la vida es encontrar y desarrollarse profesionalmente en un trabajo calificado. Sin embargo, para nadie son desconocidas las diferencias de género que se producen en el ámbito laboral, donde los hombres siguen teniendo más beneficios y oportunidades que las mujeres.
Pese a las barreras que han debido enfrentar las mujeres, poco a poco se han introducido en l mercado. De hecho, cada vez es mayor la cantidad de madres que deben acomodar su tiempo entre el trabajo y los hijos, situación que hace aproximadamente 30 años se veía muy poco.
Ser mujer, profesional y casada para muchos empleadores constituye una pésima combinación si de reclutar trabajadores se trata. “La maternidad y todos los procesos que ella incluye con seguridad repercuten en la vida una mujer y por supuesto influye en su trabajo”, dice la especialista en Recursos Humanos María Elizabeth Méndez.

Condicionantes
La experta opina que el machismo que aún impera en la sociedad “fundamentalmente ubica a la mujer en un lugar de mayor responsabilidad frente a la crianza de los hijos”. Esto, sumado a la característica biológica que le permite ser madre, obliga a los empleadores a otorgar condiciones especiales a la mujer.
Sueldos más bajos, menos reconocimiento y un camino azaroso son sólo algunas de las condiciones que deben soportar las mujeres en busca de una vida profesional, que les permita realizarse como personas y como trabajadoras. No sólo hay problemas en los sueldos, sino también en el trato que existe hacia ella, ya que siempre ha existido el mito de que contratar a una mujer es más caro que contratar a un hombre, ya que si queda embarazada, se deben incurrir en gastos extras al buscar un reemplazo y pagar el pre y posnatal.
“Es lo que algunos llaman el costo de contratar mujeres y que consiste a grandes rasgos en reacomodarse mientras la mujer pasa por el pre y posnatal, y, tras ciertas modificaciones legales, también incluye la obligación de contar con una sala cuna, en determinados casos”, remarca Méndez. Es así como las mujeres, en muchos casos, cargan mayor responsabilidad, ya que asumen la crianza de los hijos y todo lo que eso implica cuando los niños van creciendo. “Además deben ser eficientes y competitivas en el trabajo, aun más cuando los escenarios son adversos”, subraya.
“No obstante, las cosas han ido cambiando”, sostiene Méndez. “Si bien aún existen graves desigualdades, es importante reconocer que hemos avanzado en la senda del equilibrio, lo que ha permitido que sean cada vez más las mujeres que incluso siendo madres han alcanzado los más altos puestos de trabajo”, admite la experta.

La incompetencia desleal

Así como frecuentemente nos encontramos con personas que pronuncian la palabra amor cuando quieren decir sexo, a menudo también nos topamos con una clase muy especial de sujetos que gustan de exaltar elevadas manifestaciones de "competencia leal", justo allí, en ese como irrespirable muladar, donde nuestro sentido común sólo atina a identificar aborrecibles ejemplos de incompetencia desleal.

No deja de resultar curiosa la pirueta filosófica y conceptual que le permite al envilecido luchador de pancracio presentarse en la liza de combate vistiendo los respetables atavíos del samurai. Toda una operación de alquimia ideológica que busca emparentar las maquinaciones de seres mediocres e inseguros -adictos a las victorias, aunque ellas hayan sido obtenidas sin honor- con la noble tradición de los valores liberales.

Paladines del cambio -siempre y cuando sea gatopardiano-, los guerreros de la gerencia moderna, "cada vez más global y competitiva", no vacilan en airear su grito de guerra: ¡Más importante que vencer es hacer que el otro pierda! Sin embargo, la hilera de triunfos alcanzados a cualquier precio convierte a estos "competidores genéticos y ontológicos" en los arquitectos de facto de una intrincada y tupida red de tuberías que desemboca, casi siempre con su anuencia, en los fétidos espacios de un pozo séptico.

Sabido es que el bizarro mundo de los ángeles perversos funciona como una suerte de Ouija al revés, ya que en sus sesiones todos los jugadores reciben a espíritus distintos a los inicialmente convocados. Así, observamos como los sedicentes partidarios de la apertura y la libre competencia invocan a la famosa mano invisible del mercado para que les sirva de sustento a su avasallante andar estratégico, pero en la práctica terminan bien apañados con la mano peluda del amiguismo y la escogencia a dedo. En otras ocasiones, llaman con religioso fervor a los ilustres manes de la división del trabajo, pero acaban haciendo buenas migas con el maquiavélico paradigma de la división en el trabajo. Y es que, aunque se definan como profesionales de elevada autoestima, devotos seguidores del “laissez faire”, “laissez passer”, lo único cierto es que estos militantes de la incompetencia desleal están convencidos de que la clave del éxito radica en no dejar hacer y en no dejar pasar.

Es fácil elaborar el retrato hablado de un incompetente desleal. Seguramente, en estos momentos, habrá más de uno a su lado. De hecho es ese penoso individuo que carece de vida privada, y a ratos semeja una pieza más del mobiliario de la oficina. No desaprovecha ninguna oportunidad para declararse adicto al trabajo; sin embargo, casi nadie lo ha visto colocar sus proletarias posaderas en la silla del escritorio. La excusa siempre es la misma: el homicida cronograma de reuniones que abarca por entero su jornada laboral.

Luego uno se pregunta: ¿Pero, en estos tales encuentros de negocios, qué informes puede presentar un sujeto que nunca para en su oficina, salvo para chatear y enviar emoticones a diestra y siniestra? Y la respuesta es muy sencilla: pues los documentos redactados por su "valioso" equipo de subordinados; una recua magistralmente domesticada a punta de "inteligencia" (entendida ésta en su acepción militar de sapeo y vigilancia), guerra psicológica y un oportuno sistema de premios y castigos.

Lo demás es fácil: gerencia de pasillo (o también llamada "cultivo de redes informales") y modelaje gerencial (fenómeno social más relacionado con la pasarela de Cibeles y Milán, que con los abstrusos conceptos de la psicología conductista). Llegados a este punto, no nos queda más que concluir, con el francés Paul Masson, que "los funcionarios son como los libros de una biblioteca: los que están en los lugares más altos son los que menos sirven".

El intercambio estudiantil: Una experiencia y una competencia

Con miras a una óptima formación profesional, el intercambio estudiantil es una oportunidad única para los estudiantes universitarios. Mediante esta modalidad, los alumnos pueden contrastar opiniones con estudiantes de distintas razas y culturas -además de poner en práctica determinado grado de teoría a través de trabajos de campo y otras técnicas.


Un intercambio estudiantil es en sí mismo un cúmulo de nuevas vivencias, e implica un intercambio dual: estudiantil y cultural. El hecho de vivir temporalmente en otro país enriquece a la persona, la involucra con una cultura nueva. Consecuentemente, la experiencia se inscribe dentro de un aprendizaje que va más allá del académico, que se relaciona con las costumbres y la vida cotidiana de un país casi totalmente desconocido.

Pero el intercambio estudiantil también ayuda a verificar cómo se aborda la propia profesión en otros lugares del mundo. En una sociedad globalizada, tener esta clase de experiencias es de gran utilidad para el futuro profesional. Adicionalmente, materias no disponibles en la universidad de origen pueden ser cursadas en la institución receptora, materias luego incluidas como equivalentes o anexas en el récord académico. Por último, el estudiante de intercambio puede participar eventualmente en actividades extracurriculares tales como las diversas ramas deportivas.

El intercambio estudiantil requiere de tiempo y dedicación. Muchas universidades cuentan con una oficina ad-hoc, donde los alumnos pueden ver absueltas sus dudas e informarse sobre cómo se maneja la institución de destino. Teniendo en cuenta los trámites y requisitos necesarios, es recomendable comenzar el proceso aproximadamente un año antes de la fecha prevista como la de partida.

Acumular la mayor cantidad de información sobre cuáles son las universidades extranjeras que ofrecen intercambio estudiantil a sus pares peruanas, es un factor a tomar en cuenta. Puede ocurrir que no existan acuerdos con universidades donde se curse la carrera que uno estudia.

Los requisitos básicos para anotarse en estos programas consisten en completar una ficha de inscripción y presentar el récord universitario, junto con una carta del decano de la universidad que avale el intercambio. Si la universidad elegida no es de habla hispana, también se hace necesario acreditar el nivel del idioma, mediante certificados, exámenes o entrevistas que demuestren el conocimiento de la lengua del país donde se estudiará.

Luego habrá lugar a una entrevista de preselección, donde se aprobará o no la postulación para acceder a los estudios en el extranjero. Obtenida la aprobación, se deberá presentar una solicitud de intercambio de la universidad anfitriona, cartas de recomendación de profesores y una copia del certificado analítico con las materias cursadas hasta el momento. Los requisitos para obtener la documentación para establecerse en el país elegido dependerán de lo solicitado por su consulado. Es importante, una vez que se tengan todos los papeles en regla y la carta de aceptación de la universidad donde se solicitó el intercambio, averiguar qué se necesita para tramitar la visa de estudiante.

La universidad de origen se encarga, generalmente, de los gastos de estudio, pero debe considerarse que el alojamiento, comidas y pasaje corren por cuenta del estudiante. En caso de contratar el servicio de alojamiento que brinda la universidad anfitriona, puede ser necesario que éste se abone antes de la llegada. No todas las universidades cuentan con campus con dormitorios o residencias, por lo que otra alternativa viable es alquilar un departamento o vivir en una casa de familia.

Para realizar un intercambio, es probable que el alumno deba tener concluida la mitad de su carrera. Pero, si bien puede implicar un proceso largo y con muchos pasos intermedios, el resultado final del intercambio estudiantil es una gran experiencia que enriquecerá al educando tanto a nivel personal como profesional.

Los programas de intercambio estudiantil son de vital importancia para el desarrollo de habilidades y para la adquisición de nuevos conocimientos. Cada estudiante que visita un país distinto del suyo regresa a su país de origen con una nueva mentalidad sobre las ideas e investigaciones que se desarrollan en el mundo. Realizar un intercambio estudiantil forma parte de las competencias que hoy en día buscan las empresas a la hora de seleccionar a su talento humano, por lo tanto si tiene la oportunidad de hacerlo, hágalo y disfrute al máximo de esta gran experiencia.

La “inteligencia emocional” es la nueva competencia que se requiere del ejecutivo


Para el éxito en la carrera profesional no sólo se precisan conocimientos, sino también manejar el entorno laboral. Según Paula Molinari, experta en Recursos Humanos, el CEO, gerente o director de hoy debe conducirse con cierta habilidad política, con visión y espíritu emprendedor.
Planificar y controlar son dos de los ejes del estilo de conducción ejecutiva clásica, que apareció en la década de 1970 en el mercado laboral. Esas conductas eran propias de una organización muy piramidal, sostienen los expertos en Recursos Humanos. El perfil del gerente, ejecutivo, CEO o cualquier personal de alta dirección del siglo XXI requiere nuevas competencias que pueden encuadrarse en lo que el psicólogo estadounidense, Daniel Goleman, desarrolló como “inteligencia emocional”.
Según Goleman, las condiciones intelectuales de un ejecutivo de cualquier organización no son la única garantía del éxito en su ámbito de trabajo, sino un factor para el logro del objetivo. También se requieren ciertas aptitudes para el conocimiento intrapersonal y el del entorno laboral.
“El ejecutivo de hoy es como una moneda: tiene dos caras y debe hacerlas valer. Una de ellas está orientada al esquema tradicional de lograr los objetivos planificados. La otra se relaciona con las nuevas competencias (motivar, inspirar, dirigir equipos y ser optimista por naturaleza)”, dice Paula Molinari, fundadora de la consultora Whalecom y directora académica del HR Executive Program de Universidad Torcuato Di Tella.
Tomando como base un relevamiento efectuado por el especialista David Campbell (descriptores), Molinari describe nueve componentes sobre cómo debe ser el ejecutivo del siglo XXI, en una charla telefónica con LA GACETA.
• Lo primero que debe tomarse en cuenta es la visión que tiene ese ejecutivo. Plantea objetivos y asigna recursos, siendo gerente y líder al mismo tiempo.
• La habilidad para desarrollar a los subordinados, en base al rendimiento del personal a su cargo.
• La diplomacia debe constituirse en la habilidad política para crear coaliciones dentro y fuera de la empresa.
• El feedback (retroalimentación) es algo fundamental que debe tener todo ejecutivo. Esto se traduce en la capacidad de empatía (observar y saber escuchar) con los clientes, los proveedores y el personal.
• El espíritu emprendedor que le permita encontrar las oportunidades para la empresa y así encarar los proyectos de innovación.
• La inteligencia emocional, propiamente dicha, para el manejo de las emociones propias y ajenas para el éxito y la supervivencia en la organización.
• Un estilo personal, como modelo de rol basado en el optimismo, la integridad y la inspiración.
• Energía personal (vida sana y el buen uso del tiempo libre) para ser más tolerante frente a situaciones que le generen estrés, conflictos laborales o viajes. El contacto con otras personas en clubes sociales, countries o caminatas constituyen una suerte de cable a tierra.
• Perfil multicultural: sentirse a gusto en el puesto más allá de los choques con las costumbres de otros países.

5 pasos para transformar una oficina de personal en un área de Recursos Humanos

Martha Alles ya ha publicado varios libros sobre la temática de los Recursos Humanos y la Gestión por Competencias. El lector encontrará en este libro los pasos a seguir para implementar los procesos que requiere una “oficina de personal”, para ser el “area de Recursos Humanos”.

Este libro apunta a describir los cambios que, de alguna manera u otra, necesita una organización para implementar mejoras para el área de RRHH. Su contratapa dice…Hoy en día nadie pone en duda que las organizaciones sólo generan valor a través de sus recursos humanos. Sin embargo, muchas empresas e instituciones se siguen manejando con Oficinas de Personal que administran rudimentaria y precariamente el principal activo de la organización.5 pasos para transformar una oficina de personal en un área de Recursos Humanos es una nueva obra de Martha Alicia Alles, en la cual la conocida autora de numerosos libros sobre la temática, cambia el paradigma al marcar como prioridad para todo tipo de ente, el desarrollo e implementación de un sistema racional y eficiente para administrar los recursos humanos. Con los pies sobre la tierra, explica de manera sencilla y concreta el proceso de transición requerido a partir de la realidad existente.Conectando los principales subsistemas de Recursos Humanos con los pasos para lograr el cambio propuesto, el libro despliega los cursos de acción para encarar la innovación conceptual en las cinco fases de: Análisis y descripción de puestos, Formación y selección, Compensaciones, Desempeño y Carreras.Esta obra contiene una gran cantidad de gráficos y diagramas que facilitan su lectura y la rápida asimilación de las propuestas. Está dirigida especialmente a dueños de empresas y líderes de organizaciones de cualquier tipo, que deseen encarar el cambio, y a especialistas en Recursos Humanos que deseen explicar a otros cómo hacerlo posible.
Indice:
Presentación. Reflexión para empresarios o managers: ¿Esto es para mí?
Capítulo 0. ¿QUÉ ES LA DIRECCIÓN ESTRATÉGICA DE RECURSOS HUMANOS?Pasos para transformar una oficina de personal en un área de Recursos Humanos
Capítulo 1=Paso 1. DESCRIPCIÓN DE PUESTOS¿Por dónde comenzar? Por el principio: análisis y descripción de puestos
Capítulo 2=Paso 2. FORMACIÓN Y SELECCIÓNFormación de los recursos humanos + ¿Cómo atraer y seleccionar a los mejores candidatos?
Capítulo 3=Paso 3. COMPENSACIONES¿Por qué es importante tener un sistema de compensaciones? La equidad de las remuneraciones
Capítulo 4=Paso 4. DESEMPEÑO¿Cómo evaluar al personal?
Capítulo 5=Paso 5. CARRERAS¿Cómo retener a los buenos empleados?
Epílogo. Un enfoque de negocios para los recursos humanosOtros libros de la misma autora:
Gestión por competencias. El diccionario
Comportamiento organizacional
Desarrollo del talento humano. Basado en competencias
Desempeño por competencias: Evaluación de 360º
Diccionario de comportamientos. Gestión por competencias.
Diccionario de preguntas. Gestión por competencias
Dirección estratégica de RR.HH. Gestión por competencias. Vol I
Dirección estratégica de RR.HH. Gestión por competencias. Vol II - Casos
Elija al mejor. Cómo entrevistar por competencias

Selección por competencias
Martha Alicia Alles es contadora pública nacional y doctoranda por la Universidad de Buenos Aires en la especialidad Administración. Es Consultora Internacional de Gestión por Competencias. Es la autora de colecciones destinadas al management personal y a los recursos humanos. Sus libros se comercializan en toda Hispanoamérica. Es presidenta de Martha Alles Capital Humano, consultora regional que opera en toda Latinoamérica.-->

Google