Frase de la Semana

El éxito es el premio del esfuerzo personal; sigue siempre adelante te espera un mejor futuro. El éxito es el fruto del trabajo y la grandeza personal para poder llegar a obtenerlo. El éxito se obtiene solo con pensamiento firme y seguro de saber lo que se quiere llegar a ser.
Mostrando entradas con la etiqueta estres laboral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estres laboral. Mostrar todas las entradas

Estrés laboral afecta a 20% de mexicanos



MEXICO

El 20% de los mexicanos padece estrés laboral, que es ocasionado principalmente por la excesiva carga de trabajo, la indefinición de roles y un mal clima laboral, según datos de Bumeran.com México.


Y aunque inicialmente este mal puede aumentar la productividad, provocando mayor atención, memoria y rendimiento; cuando el proceso se vuelve muy intenso o se prolonga, esta ‘energía’ se agota y aparece el cansancio extremo.


Así, aunque la curva laboral parece incrementarse, lo cierto es que disminuyen la dedicación y calidad del trabajo.


“Es muy común que los objetivos mal definidos, sumados a largas jornadas laborales provoquen estrés en los empleados. Lo grave es que la mayoría de las veces quien lo padece no se da cuenta”, dice el director general de Bumeran.com México, Mateo Cuadras.


Además de las condiciones de trabajo, los aspectos físicos de la persona también contribuyen a este mal, que se manifiesta principalmente en patologías nerviosas, gástricas y de dolor.


Entre los cambios psicológicos que el estrés laboral provoca, sobresalen la preocupación, temor, inseguridad, dificultad para decidir, miedo, pensamientos negativos sobre uno mismo y sobre la actuación frente a los otros.


Inciden de manera directa en la productividad el temor a que se den cuenta de nuestras dificultades, la pérdida de control y la dificultad para pensar, estudiar o concentrarse.


“En general, esta enfermedad provoca que el empleado tenga una mala actitud ante la compañía y se refleje en su desempeño. Además, a los factores del clima laboral, deben sumarse la ansiedad que provocan las horas perdidas en el tráfico, pues el desplazamiento ocupa varias horas”, dice Cuadras.


Identifícalo

Los primeros indicios de que este mal acecha son el dolor de cabeza, de espalda, la imposibilidad de concentración, mente dispersa y agotamiento, entre otras.

En estos casos, el consejo del director de Bumeran.com México es analizar las posibles causas y reducir la carga de trabajo, y dependiendo el caso, plantear nuevas formas de organización y gestión del tiempo.

Otras medidas que ayudan son la relajación y la introducción de cambios y hábitos saludables en el estilo de vida.

Para atenuar esta situación, el directivo recomienda elevar la satisfacción laboral de los empleados mediante la mejora de las condiciones de trabajo, el reconocimiento de resultados, la mejora de las relaciones personales, disuadiendo posibles conflictos y aumentado la participación de todo el personal.


Según el sapo, será la pedrada

En una pequeña empresa el trato directo con los empleados ayuda a evitar y reducir el estrés laboral, aunque puede convertirse en un enfrentamiento inmanejable y originar un manejo poco profesional del negocio.

Además, el desconocimiento de nuevas técnicas de gestión empresarial y de recursos humanos, o un estilo directivo excesivamente autoritario son las principales fallas.

En las grandes empresas, es frecuente la indefinición de roles, la falta de cultura corporativa, así como las divisiones que funcionan de forma totalmente anárquica y que favorecen la aparición de los factores de estrés.


Evítalo

Algunas sugerencias son:

Organiza el tiempo, para que puedas realizar todas las actividades sin apresurarte.


Aprende a controlar el cuerpo y la mente, por medio de ejercicios de relajación y respiración.


Realiza durante tus tiempos libres actividades de recreación y descanso (evita llevar trabajo a la casa y disfruta de ratos con tus familiares o amigos).


Levántate con anticipación para evitar salir al trabajo durante las horas de mayor tráfico vehicular.


Antes de hacer presentaciones en público, respira profundo y mantén la seguridad en ti mismo.


El test que revela cuándo se "vive para trabajar"


Muchos sienten que el empleo insume demasiado tiempo y que cada vez resulta más difícil "desenchufarse". Las conductas habituales de las personas con adicción al trabajo
La mayoría de las personas pasan gran parte del tiempo de sus mejores años de la vida trabajando. Y a veces, en lugar de hacerlo para poder vivir o sustentarse pareciera que es al revés. El empleo y sus problemas ocupan cada vez más espacios y se relegan asuntos personales y sociales. Se genera así un desequilibrio que puede resultar patológico.

Lo que muchos llaman "adicción al trabajo" sería entonces un trastorno que no puede desestimarse al producir consecuencias sintomáticas para la calidad de vida de la persona que está absorbida sobremanera por el tema laboral.

Una evaluación, que puede auto-administrarse y que incluye diez preguntas sencillas con tres respuestas posibles cada una, indica cuándo se está frente a este problema. Fue creada por el Dr. Ricardo Sotillo fundador de la consultora española CapitalEmocional.com (ver columna izq.).

"Al test hay que encuadrarlo dentro de lo que se llama Análisis Organizacional en Psicología del Trabajo. Surgió para proveer una herramienta de detección de la adicción al trabajo a aquellos que relegan su vida social en beneficio del empleo", explicó desde España a Infobae.com.

"Lo que hicimos fue un cuestionario que refiere a grandes rasgos, a las conductas habituales de las personas que tienen un desequilibrio entre sus cuestiones personales y laborales. Por ejemplo, cuando no se tiene un horario, cuando se pasa tiempo que no es necesario pasar en el trabajo, cuando se sigue conectado a la PC", detalló.

En el contexto actual la adicción al trabajo es facilitada por varias cuestiones, una de ellas es la tecnológica que multiplicó las posibilidades de comunicación –celular, radio, mails, Internet- y aportó nuevas modalidades del empleo como el tele-trabajo. De esta manera, es posible continuar trabajando fuera del domicilio laboral.

Posibles síntomas asociados

"Las consecuencias son muchas. Entre ellas, la pobre vida social, dejar de lado el ejercicio físico, las actividades que se relacionan con el ocio. Pueden aparecer una serie de síntomas físicos y psicológicos como el estrés, los dolores musculares, problemas digestivos, insomnio".

Para Sotillo "todo esto depende de la resistencia individual. Primero hay que averiguar el origen, descartar si el dolor de cabeza o el problema digestivo no tienen base biológica. Una vez descartado, entonces hay que saber que problemas como esos, o la hipertensión, el dolor muscular, taquicardia y otros psicosomáticos muchas veces están relacionados con el desequilibrio entre trabajo y vida personal".

"Ocurren dos problemas con la tecnología y el trabajo en la actualidad. Uno es que en lugar de facilitar la tarea, muchas veces la complica, como ocurre con el e-mail que absorbe mucho tiempo. Por otra parte, los humanos no somos ‘multitarea’ como Windows, no podemos escribir 7 mails al mismo tiempo pese a que sí podemos recibirlos. Esto produce una deficiencia entre las demandas externas y las posibilidades internas de resolución de tareas".

¿Existe un ‘típico’ workaholic?

Consultado acerca de si una estructura de personalidad 'tipo' más propensa a la adicción al trabajo, Sotillo opinó que "hay una característica que se da con mayor frecuencia y que es en personas competitivas. También se produce en personas de más alto rango de la firma".

Influye el tipo de trabajo. "Podemos pensar que depende del sujeto, y de su ubicación en la firma. Asimismo del sector en el que se desempeñe, destacando el sector de servicios y el relacionado con la enseñanza y los servicios sociales donde más se produce, precisamente por el componente de la demanda".

Una posibilidad del adicto es caer en el burnout o síndrome de la cabeza quemada que se caracteriza por la sensación de agotamiento emocional ligada a las de deshumanización y falta de realización personal y que son acompañadas por síntomas como el cansancio y malestar general.

Qué hacer

"El primer paso para solucionar un problema es tomar conciencia. Reconocer lo que está ocurriendo. Se recomienda el apoyo de las relaciones sociales, reconstruirlas si se han perdido o construir nuevas en caso de no tenerlas. Buscar ayuda. Depende también de la edad que tenga la persona, no es lo mismo un joven de 30 años que un señor de 55. Lo que recomendamos es también que realicen actividad física pero adecuada a sus capacidades", dijo.

Sotillo recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió salud como equilibrio bio-psico-social y no como ausencia de enfermedad física.

El test que revela cuándo se "vive para trabajar"

Muchos sienten que el empleo insume demasiado tiempo y que cada vez resulta más difícil "desenchufarse". Las conductas habituales de las personas con adicción al trabajo
La mayoría de las personas pasan gran parte del tiempo de sus mejores años de la vida trabajando. Y a veces, en lugar de hacerlo para poder vivir o sustentarse pareciera que es al revés. El empleo y sus problemas ocupan cada vez más espacios y se relegan asuntos personales y sociales. Se genera así un desequilibrio que puede resultar patológico.

Lo que muchos llaman "adicción al trabajo" sería entonces un trastorno que no puede desestimarse al producir consecuencias sintomáticas para la calidad de vida de la persona que está absorbida sobremanera por el tema laboral.

Una evaluación, que puede auto-administrarse y que incluye diez preguntas sencillas con tres respuestas posibles cada una, indica cuándo se está frente a este problema. Fue creada por el Dr. Ricardo Sotillo fundador de la consultora española CapitalEmocional.com (ver columna izq.).

"Al test hay que encuadrarlo dentro de lo que se llama Análisis Organizacional en Psicología del Trabajo. Surgió para proveer una herramienta de detección de la adicción al trabajo a aquellos que relegan su vida social en beneficio del empleo", explicó desde España a Infobae.com.

"Lo que hicimos fue un cuestionario que refiere a grandes rasgos, a las conductas habituales de las personas que tienen un desequilibrio entre sus cuestiones personales y laborales. Por ejemplo, cuando no se tiene un horario, cuando se pasa tiempo que no es necesario pasar en el trabajo, cuando se sigue conectado a la PC", detalló.

En el contexto actual la adicción al trabajo es facilitada por varias cuestiones, una de ellas es la tecnológica que multiplicó las posibilidades de comunicación –celular, radio, mails, Internet- y aportó nuevas modalidades del empleo como el tele-trabajo. De esta manera, es posible continuar trabajando fuera del domicilio laboral.

Posibles síntomas asociados

"Las consecuencias son muchas. Entre ellas, la pobre vida social, dejar de lado el ejercicio físico, las actividades que se relacionan con el ocio. Pueden aparecer una serie de síntomas físicos y psicológicos como el estrés, los dolores musculares, problemas digestivos, insomnio".

Para Sotillo "todo esto depende de la resistencia individual. Primero hay que averiguar el origen, descartar si el dolor de cabeza o el problema digestivo no tienen base biológica. Una vez descartado, entonces hay que saber que problemas como esos, o la hipertensión, el dolor muscular, taquicardia y otros psicosomáticos muchas veces están relacionados con el desequilibrio entre trabajo y vida personal".

"Ocurren dos problemas con la tecnología y el trabajo en la actualidad. Uno es que en lugar de facilitar la tarea, muchas veces la complica, como ocurre con el e-mail que absorbe mucho tiempo. Por otra parte, los humanos no somos ‘multitarea’ como Windows, no podemos escribir 7 mails al mismo tiempo pese a que sí podemos recibirlos. Esto produce una deficiencia entre las demandas externas y las posibilidades internas de resolución de tareas".

¿Existe un ‘típico’ workaholic?

Consultado acerca de si una estructura de personalidad 'tipo' más propensa a la adicción al trabajo, Sotillo opinó que "hay una característica que se da con mayor frecuencia y que es en personas competitivas. También se produce en personas de más alto rango de la firma".

Influye el tipo de trabajo. "Podemos pensar que depende del sujeto, y de su ubicación en la firma. Asimismo del sector en el que se desempeñe, destacando el sector de servicios y el relacionado con la enseñanza y los servicios sociales donde más se produce, precisamente por el componente de la demanda".

Una posibilidad del adicto es caer en el burnout o síndrome de la cabeza quemada que se caracteriza por la sensación de agotamiento emocional ligada a las de deshumanización y falta de realización personal y que son acompañadas por síntomas como el cansancio y malestar general.

Qué hacer

"El primer paso para solucionar un problema es tomar conciencia. Reconocer lo que está ocurriendo. Se recomienda el apoyo de las relaciones sociales, reconstruirlas si se han perdido o construir nuevas en caso de no tenerlas. Buscar ayuda. Depende también de la edad que tenga la persona, no es lo mismo un joven de 30 años que un señor de 55. Lo que recomendamos es también que realicen actividad física pero adecuada a sus capacidades", dijo.

Sotillo recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió salud como equilibrio bio-psico-social y no como ausencia de enfermedad física.

Pautas para equilibrar lo personal con el trabajo

La nueva realidad empresarial marca ciertas pautas para alcanzar la competitividad en menos tiempo. Sin embargo, esto puede atentar contra la vida personal del capital humano de la firma.
“Un individuo descansado, feliz y con vínculos positivos, proporcionará soluciones más creativas a los problemas y hará una mayor cantidad de tareas durante su horario laboral”, señala Daniela de León, trainer del Instituto Dale Carnegie de la Argentina.
La especialista en Recursos Humanos brinda algunas pautas para afianzar el buen clima laboral y mitigar los efectos del estrés cotidiano.
• Acuerdo de guardería. Muchas empresas observan que deben mantener a las mujeres jóvenes en trabajos de tiempo completo si tienen pensado ubicarlas en puestos de niveles importantes. Una estrategia para hacer esto es asegurarles que disponen de un acuerdo de guardería que les permitirá visitar a sus hijos durante el día.
• Servicios personales. Otros beneficios que están en plena expansión incluyen mensajes gratuitos o delicatessen, entre otros. Es saludable asociarse con otras empresas, incrementando la cantidad de empleados que se beneficiarían y, así, obtener descuentos a la hora de contratar estos servicios.
• Actividades en centros de salud. Un factor importante para combatir el estrés es el ejercicio. Puede fomentar un estilo de vida saludable proporcionando descuentos en clubes o gimnasios cercanos (clases antes y después del trabajo o durante los horarios de almuerzo) y estableciendo grupos de apoyo para temas como pérdida de peso, dejar de fumar y control del estrés.

La depresión afecta a una de cada diez personas y ya es la segunda causa de bajaExpertos advierten en Donostia de su expansión en los países ricos Est

Expertos advierten en Donostia de su expansión en los países ricos Este trastorno será la primera causa de incapacidad en 2020.

SAN SEBASTIÁN. DV. En silencio y a un ritmo cada vez más creciente, la depresión se expande de forma preocupante en los países desarrollados. Esta enfermedad es ya la segunda causa de baja laboral en España, por detrás de los trastornos físicos, y afecta a uno de cada diez habitantes (entre cuatro y cinco millones de personas). La situación, lejos de estabilizarse, empeorará con el tiempo. Lo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS), que estima que la enfermedad será en 2020 la tercera causa de morbilidad (proporción de personas que enferman en un sitio y tiempo determinado) tras las enfermedades coronarias y los accidentes de tráfico. Para esa fecha, la depresión se convertirá además en la primera causa de incapacidad laboral. La comunidad médica no oculta sus temores. Los avances científicos han arrojado luz en muchas enfermedades (el sida, por ejemplo), pero los logros no consiguen frenar la prevalencia de los trastornos mentales entre la población. La depresión es el problema más frecuente, pero se han agudizado también los trastornos bipolares y las esquizofrenias. Se calcula que en España hay otro millón de afectados por los diferentes tipos de bipolaridad. «Los trastornos psicopatológicos no son menos importantes que los físicos», subrayó ayer el psicólogo Gualberto Buela-Casal, director del curso sobre Psicología Clínica dentro del programa de los Cursos de Verano de la UPV. Paradójicamente, la tristeza, el abatimiento, «la sensación de que la vida no sirve para nada» son un problema «común» en toda Europa, donde cuatro de cada diez habitantes han sufrido al menos un trastorno del estado de ánimo a lo largo de su vida. Se observan, no obstante, notables diferencias entre países, según los datos aportados ayer por Buela-Casal. Así, la prevalencia media de los trastornos depresivos fue de un 8,56% sobre la población total. España, afortunadamente, se sitúa a la cola del ránking, en el que sobresalen los países nórdicos, con los mayores índices. El perfil del paciente Los diferentes informes realizados en España, y en los que se apoyó ayer Buela-Casal durante su intervención, demuestran que la depresión sí hace distingos, tanto de género como de edad y nivel socioeconómico. La prevalencia, por ejemplo, es mayor en mujeres que en hombres (45% frente a un 55%, respectivamente), y afecta más a pacientes viudos y divorciados que a casados y solteros. Las personas que sufren algún tipo de enfermedad crónica también son candidatos a padecer algún tipo de trastorno mental. El envejecimiento de la población hace a su vez estragos: dos de cada diez ancianos que se encuentran hospitalizados padecen depresión y un 27% de los pacientes que acuden a las consultas de Atención Primaria reciben el mismo diagnóstico. Los problemas de salud mental, en los que se incluye la depresión, merman la calidad de vida, no sólo de los pacientes, sino también del entorno familiar. Entender la enfermedad y aprender a convivir con ella son aún hoy dos retos que persisten en un mundo cada vez más insatisfecho.

Un tercio de los españoles trabaja en condiciones de estrés

Según su actividad, los más estresados son los empleados de banca y los servicios sociales, según la Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo.
FAX PRESS. Madrid El 28.6 por ciento de los españoles dice que trabaja en condiciones de estrés "siempre" o "frecuentemente", lo que convierte a esta patología en el segundo problema de salud relacionado con el trabajo en España. Según su actividad, los más estresados son los empleados de banca y los servicios sociales, según explicó este jueves el sociólogo Javier Pinilla. Según un avance de la Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo 2007, el 22.6 por ciento de los trabajadores opina que su trabajo afecta a su salud y las principales formas de afectación se manifiestan en dolor de espalda (57.6 por ciento), estrés (27.9 por ciento) y dolor de cuello (27.7 por ciento). De entre las incidencias que molestan a la salud asociadas al estrés se encuentran el cansancio (12.3 por ciento), las alteraciones del sueño (12.1 por ciento) y las cefaleas (10.4 por ciento). Otro 8.7 por ciento cita la irritabilidad y el 7.2 por ciento se reconoce emocionalmente agotado. Las cifras son muy parecidas a la media europea, con un 35 por ciento de trabajadores que piensan que su trabajo afecta a su salud.Durante la jornada técnica de presentación del libro "Estrés. Aspectos médicos", celebrada en el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, Pinilla indicó que algunas ocupaciones destacan más que otras cuando dicen trabajar en condiciones de estrés, destacando técnicos y profesionales (40 por ciento de estresados) y operadores de maquinaria fija o móvil (33.8 por ciento).El nivel medio de estrés de los trabajadores españoles es de 5.6 sobre 10, según la Encuesta sobre Calidad de Vida en el Traby frente al 4.5 de 2004. Ese nivel de estrés es "muy alto" en el 18.6 por ciento de los casos ( y más en las mujeres, el 21.1 por ciento), y destacan especialmente los directivos (28.7 por ciento), los profesionales (23.6 por ciento), los que tienen estudios universitarios (21.8 por ciento) y los técnicos (19.6 por ciento).
Estadísticas
Respecto a los que trabajan con síntomas de estrés por actividad (y según datos de 2003), los peor parados son los empleados de banca (7.6 por ciento), los de servicios sociales (7.2 por ciento), los del sector del metal (5.6 por ciento), comercio, hostelería y otras industrias (4.4 por ciento), los del sector de la química (3.7 por ciento), los de la industria manufacturera (3.4 por ciento), la construcción (1.5 por ciento) y otros servicios (3.3 por ciento).Pinilla explicó que las variables estadísticamente relacionadas con el estrés son principalmente los ritmos de trabajo altos, los trabajos monótonos y repetitivos y el género femenino. Por su parte, el catedrático de Psicología de la Universidad Complutense José María Prieto, explicó que los desencadenantes del estrés laboral son la falta de apoyo en las relaciones interpersonales en el lugar de trabajo, las presiones (responsabilidad, toma de decisiones sobre la marcha, crisis etc) y condiciones de trabajo (frío, calor, salario etc).El subdirector técnico del Instituto de Higiene y Seguridad del Trabajo, Mario Grau, confió en que la Estrategia Comunitaria para la Seguridad y la salud en el Trabajo que se aprobará el 30 de mayo preste atención al estrés laboral, investigando qué factores pueden incidir en la aparición de esta patología.

Google