Frase de la Semana

El éxito es el premio del esfuerzo personal; sigue siempre adelante te espera un mejor futuro. El éxito es el fruto del trabajo y la grandeza personal para poder llegar a obtenerlo. El éxito se obtiene solo con pensamiento firme y seguro de saber lo que se quiere llegar a ser.
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Medidas correctoras contra la pérdida de talento en la empresa


POR JOSÉ MEDINA,PRESIDENTE DE RAY & BERNDTSON IBERIA
(Opinion)


El talento nunca llega maduro a la empresa. El ser humano crece y se desarrolla durante toda su vida. En todas las organizaciones existen directivos de tipo "A" o de alto rendimiento (suponen el 10-20% aprox.); los "B", de medio (60-70%); y los "C", de bajo rendimiento (10-20%). A los "A" hay que tratarles diferencialmente, a los "B" invitarles a llegar a ser "A", y a los "C" darles opción de pasar a ser "B" o de salir. Pero no solamente hay que desarrollar y tratar de forma diferenciada a los directivos de tipo "A", sino también prestar candorosa atención al desarrollo de los directivos "B", que constituyen una importante reserva de talento clave para la compañía y que son los que mantienen la nave en marcha. Sin ellos la empresa se paraliza.


No se puede construir el talento basado sólo en los directivos de alto rendimiento.
El desarrollo de directivos medios mejora su productividad y satisfacción, y ayuda a algunos de ellos a evolucionar y convertirse en un directivo "A". Para ello, hay que motivarles, impulsarles, orientarles y verificar su avance y progreso. Hay que asegurarse también de que los directivos "B" tienen el desarrollo que necesitan. Consiste en darles coaching y feedback que sean auténticos y útiles: ayudarles a afirmarse en sus puntos fuertes y ser comprensivos, no complacientes, con sus puntos débiles y áreas de mejora. Las siguientes accio nes concretas contribuyen definitivamente a estos fines:
  • Muestre un genuino interés y preocupación por su gente y dígales que se les valora, porque son importantes para la compañía.
  • Escúcheles cuidadosa y atentamente, prestando atención a todo lo que dicen. Aprenda a usar sus oídos en vez de su boca.
  • Hable con ellos con frecuencia y sin actitud defensiva cuando le transmitan sus puntos de vista.
  • Reconozca y gratifique sus puntos fuertes. Dígales cuánto aprecia las cosas en las que son buenos.
  • Reconozca y gratifique sus logros con nuevas oportunidades.
  • Confíe en ellos. Manifiésteles su confianza en sus palabras.
  • retribúyales de acuerdo con su contribución y logros.
Respecto a los directivos de tipo "C", ¿cuál es la forma más eficaz de disminuir y hacer desaparecer su liderazgo incompetente? En algunos casos se toma tiempo para abordar el problema, tratando de elevar el rendimiento de estas personas con abundante coaching y feedback. Si no responden, se desarrolla y pone en marcha un plan para su salida de la compañía. En otras organizaciones se promueve lateralmente al profesional de bajo rendimiento, sobre todo si anteriormente trabajó bien en otro puesto, y con el fin de que nuevamente rinda a un nivel superior. Si esto no se consigue, se le invita, con todo respeto, a salir de la compañía. En otros casos, se trata de buscar un puesto en el que la persona pueda realmente añadir auténtico valor a la organización.

La mayoría de las personas quiere de verdad llevar a cabo un trabajo con eficacia y hacerlo bien, y es tarea del líder encontrarle un puesto donde esto se logre, pues muchas veces la persona está en el lugar inadecuado.
Como se ve, la tarea de eliminar el liderazgo incompetente de la empresa es un proceso laborioso y permanente que requiere candor y respeto a la dignidad de la persona, pero sobre todo mano de acero en guante de terciopelo: firmeza y suavidad. Sin pretender que sean unas acciones exhaustivas, las siguientes medidas ayudan a este propósito de forma clara:

Mano de acero
  • Pedir a los directivos que identifiquen a sus colaboradores de bajo rendimiento y tomen decisiones al respecto. No es grato, pero sí necesario.
  • Implicar a directores "senior" en el asesoramiento, ayudando al jefe directo en invitarles a mejorar o a salir de la compañía.
  • Rotar a los directivos con cierta frecuencia. Ello facilita la toma de decisiones sobre los colaboradores de bajo rendimiento con menor compromiso emocional.
  • Enseñar a los directivos de línea cómo actuar con ellos.
Guante de terciopelo
  • Proporcionar feedback frecuente y, sobre todo, expectativas claras sobre la persona.
  • Dar tiempo al interesado para encontrar otro puesto, dentro o fuera de la empresa.
  • Facilitar económicamente el traslado a otro puesto o fuera.
  • Dar asesoramiento personal y de carrera.
En definitiva, al no actuar sobre los directivos y profesionales que generan bolsas de incompetencia, se está contribuyendo a hacer la empresa menos competitiva y a poner en peligro su supervivencia y la de todas las personas que trabajan en ella. Si no se toman iniciativas y decisiones en la guerra por el talento, se termina siendo víctima de dicha guerra.


El nivel de desempleo es mayor en las mujeres jóvenes


ARGENTINA

La cifra indica que el 16,4% de ellas no tiene trabajo. Es el único grupo social donde la desocupación tiene dos dígitos.

Si bien se informó que el desempleo general está en baja, con un porcentaje del 7,5 en el último trimestre del año anterior, la noticia no termina de favorecer a las mujeres menores de 29 años.


Ellas se han convertido en el grupo social más vulnerable a la hora de conseguir trabajo, quizás por la falta de experiencia, la concentración de nuevos puestos en rubros como la construcción y la industria, y, sin duda, por los factores culturales, ya que se suele argumentar que los embarazos y la crianza de los hijos elevan el ausentismo y el costo laboral.


Así, según los últimos datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), indican que el 16,4% de las mujeres jóvenes está sin empleo.


Su polo opuesto son los hombres de entre 30 y 64 años, de los cuales sólo el 3,7% está sin trabajo.


Sin embargo, la cifra, por más desalentadora que parezca, no lo es tanto, ya que desde 2006 a 2007 el porcentaje bajó un 14%, aunque en el caso de los varones jóvenes la reducción fue del 20 por ciento.



Más datos que corroboran

La consultora SEL informó que 4 de cada 10 desocupados son menores de 25 años y que los empleos que consiguen tener son mal remunerados y precarios.


Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) comunicó que "la brecha de género en el acceso al empleo es persistente, y la tasa de desocupación de las mujeres es 1,6 veces mayor que la de los hombres".


Finalmente, un informe del Ministerio de Trabajo señaló que "las mujeres activas tienen una probabilidad 29% más alta que los varones de estar desocupadas", confirmando la cifra que indica que ellas tienen en la Argentina un nivel de desempleo del 9,9%, mientras que ellos del 5,8 por ciento.

¿Cómo ascender en el trabajo?


Cuando se ingresa a trabajar a una empresa, a medida que va pasando el tiempo, siempre se aspira a un mejor puesto, pero esto no es tarea fácil.

Todas aquellas personas que ingresan a las organizaciones y desean hacer una carrera profesional dentro de las empresas, deben de seguir los siguientes pasos:

•Determinar si en la organización en que se encuentra tiene una línea de carrera establecida y definir qué perfil se necesita para ascender de puesto. Esto le ayudará a identificar qué aspectos debe mejorar y desarrollar.

•Se debe tener en cuenta que para un ascenso hay variables y razones que intervienen, como por ejemplo: méritos propios, confianza y urgencia.

Por méritos propios, explica Franklin Ríos, gerente general del Centro de Desarrollo Personal y Profesional Perfil, es la manera de ascender más común y es a través de los resultados obtenidos por usted, que benefician a la empresa.
Por confianza, quiere decir que el jefe inmediato lo ha recomendado, gracias a resultados notorios en el pasado. Y por urgencia, es cuando sucede un hecho imprevisto. En esa situación buscan dentro del personal a la persona más preparada para cubrir el puesto, finaliza.


La manera más adecuada de saber si se va a ascender o no, es identificando cuál es su perfil y qué necesita desarrollar. Las organizaciones no sólo necesitan personal inteligente, sino gente con capacidades organizacionales como el trabajo en equipo, conciliadora, con un trato interpersonal bueno y con capacidad de liderazgo.

FUENTE:
www.perfil.com.pe

Los jóvenes ponen contra las cuerdas a las empresas


Ya no hay 20 candidatos para un solo puesto. Ya no hay por qué decir sí a jornadas inacabables y sueldos mediocres. Los jóvenes tienen ahora la sartén por el mango, al menos en las carreras de ciencias.

Arquitectos, ingenieros, médicos y enfermeros, entre otros profesionales, se permiten el lujo de elegir. Son las empresas las que tienen que cambiar sus condiciones para atrapar el talento. Los años de altísimo paro juvenil se han acabado.

Elena Navarro, directora de Desarrollo de Recursos Humanos de la tecnológica Indra, explica: "En una situación de pleno empleo como la que ha habido hasta hace nada, las compañías tienen que adaptarse porque, si no lo hacen, no se llevan a ninguno de los candidatos, que se van a otras empresas". "No es que esta generación nos vaya a cambiar, es que ya nos están obligando a hacerlo", añade. Directivos de ésta y otras compañías debatieron sobre gestión del talento ayer en un desayuno organizado por la ADM Business School en Madrid.

Según un estudio de la consultora People Matters, aunque dos de cada tres jóvenes (de 18 a 30 años) aceptarían la primera oferta de trabajo que les hiciesen, casi la mitad de ellos considera que puede negociar las condiciones laborales con una empresa.


¿Fieles? Lo justo

La fidelidad a la compañía en que dan sus primeros pasos es también relativa; si tienen que irse para triunfar, se van: según el mismo informe, el 40 por ciento de los encuestados (1.800 jóvenes españoles) no descartan cambiar de empresa para crecer profesionalmente.

Los nuevos jóvenes han estado de Erasmus, explica Navarro, son licenciados o posgraduados, saben idiomas. No hay tantos candidatos que respondan a las necesidades de la empresa, señala: jóvenes salidos de escuelas técnicas y facultades de ciencias. Son pocos y no están dispuestos a ser esclavos del trabajo como fueron sus padres; quieren vivir la vida. ¿Cómo retenerlos?

"Cedemos en flexibilidad, todas las empresas lo están haciendo", afirma Navarro. "Damos la posibilidad de tener horarios flexibles y fórmulas de teletrabajo".

En Morgan Stanley también pelean por retener el talento. Lo hacen, entre otras vías, a golpe de libro. Según Javier Blanco, director de Recursos Humanos del banco de inversión, becan a estudiantes universitarios. La entidad paga una parte del precio de un máster en banca privada. Los forman para que en el futuro trabajen allí. "Saber que la empresa se interesa por ti es muy importante", dice Blanco.

Otra fuente consultada explica: "Es tal la sensacion de estrés por conseguir ese talento que estamos yéndonos a modelos más blandos. Pero al cambiar hay que tener claro cuál es la identidad de la empresa... y si quieres conservarla".

FUENTE: España

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